Por: Diego Londoño Galeano- Deporte y Convivencia del INDER Medellín.

El deporte hizo una pausa en medio de la pandemia. Incluso el fútbol profesional se detuvo durante unos meses y luego se jugó a puerta cerrada, sin espectadores. Algunas prácticas de actividad física que solían desarrollarse en espacios abiertos y públicos se trasladaron a las casas. Perdimos, por un período de tiempo, el encuentro directo con el otro.

Que ahora, cuando se vislumbra una esperanza de salir al menos parcialmente de esos momentos difíciles, el deporte sea una herramienta para interactuar armónicamente con los demás. Que reconozcamos que el deporte es posible, justamente, por la existencia de otro que te exige; que nuestro esfuerzo tendrá que aumentarse para mejorar cada detalle. 

Esos lazos sociales, parcialmente rotos por el lógico temor al contagio y al número elevado de muertes derivado de ello, requieren restablecerse: el deporte, bajo una orientación adecuada, es un espacio adecuado para el encuentro con el otro, para recuperar la confianza perdida y flexibilizar los temores incorporados.